El remodelado facial puede mejorar su apariencia y su
autoestima, pero no necesariamente cambiará la apreciación
que los demás tengan de Vd. Antes de decidirse por
esta cirugía piense cuidadosamente cuales son sus expectativas
y discútalas con nosotros.
La cara está compuesta por elementos estructurales bien diferenciados. En conjunto,
todos ellos crean el balance y la armonía de una cara. El mentón(barbilla), los pómulos, la
mandíbula, los arcos de las cejas, pueden tener tamaños inadecuados o una prominencia no
equilibrada con los otros, produciendo falta de balance y armonía. La cirugía del contorno
facial se basa en cambiar la morfología de las estructuras básicas de la cara con el fin de
conseguir el mejor balance entre todas ellas y, de esta forma, una cara más armoniosa.
Mediante estas técnicas se puede dar más o menos relieve a los pómulos, a la barbilla, a
la mandíbula, mejillas, sienes,etc.
Los mejores candidatos para un remodelado facial son aquellas personas que buscan
mejorar la silueta de cara o mejorar las proporciones sin aspirar a la belleza ideal. Tenga
presente que este procedimiento no tiene porque proporcionarle mejores relaciones con los
demás o unas proporciones “perfectas“. Discuta sus expectativas con nosotros si quiere obtener
un buen resultado.
Una cirugía del contorno facial puede realizarse de forma aislada o junto a otros procedimientos
de cirugía estética facial como la mejoría de la nariz, un lifting de cara, una lipoescultura
de cara y cuello, etc.
Es muy importante que consulte cualquier duda que tenga y que siga todas las indicaciones
que se le den para conseguir el resultado más gratificante para Ud.
Un remodelado facial nunca debe ser realizado en pacientes
que presentan alguna infección activa en su cuerpo,
en pacientes con presencia de lesiones malignas o premalignas,
en pacientes con alteraciones de la coagulación de la
sangre o en la cicatrización de los tejidos, en pacientes con
debilidad en el sistema inmune o en pacientes que están o
pudieran estar embarazadas. Cualquier paciente con una
enfermedad mental en tratamiento debería esperar a la estabilización
o resolución de su estado. Los pacientes perfeccionistas
o con expectativas poco realistas no deberían someterse
a ninguna cirugía. Algunas de estas circunstancias suponen
una contraindicación temporal, otras suponen una
contraindicación absoluta.
Existen en el mercado una amplia variedad de implantes
faciales inyectables o sólidos. Los implantes inyectables se
usan, como su nombre indica, inyectándolos a diferentes
profundidades bajo la piel según su naturaleza; muchos no
necesitan anestesia para poder implantarse. Los implantes
sólidos necesitan incisiones quirúrgicas para su colocación y,
obligatoriamente, algún tipo de anestesia.
Dentro de los implantes inyectables nosotros utilizamos
únicamente los fabricados a base de ácido hialurónico en sus diferentes reticulaciones. Los ácidos hialurónicos de mayor reticulación
tienen una durabilidad de dos a tres años antes de ser degradados por el organismo. Los de menor reticulación duran unos
cuatro a seis meses. Existe una amplia experiencia mundial con estos productos, que son
particularmente seguros. El Lipoimplante (injerto de grasa autóloga) se podría considerar un implante inyectable pero debido a sus peculiaridades se trata íntegramente en un
folleto a parte.
En cuanto a implantes sólidos (prótesis) los utilizados habitualmente y que cuentan con
la correspondiente autorización sanitaria son los fabricados en Silicona, Medpore®
(polietileno de alta densidad) o Goretex® (politetrafluoroetileno expandido, PTFE). Cada
uno tiene sus ventajas e inconvenientes y sus formas particulares de uso.
Los implantes de silicona o Goretex no suelen precisar fijación o basta que sea con suturas.
Los implantes de Porex necesitan fijación con tornillos ya que su inmovilización
garantiza el crecimiento del tejido dentro de la prótesis y su fijación.
Aunque estas intervenciones pueden producir resultados impresionantes, también pueden
aparecer efectos no deseados o complicaciones, como en cualquier otro acto quirúrgico.
Si sigue las instrucciones pre y postoperatorias con fidelidad evitará en gran
medida estos efectos que, aunque raros, puedes aparecer.
En ocasiones un implante puede desplazarse de su lugar original o puede infectarse (necesitando su retirada) y más ocasionalmente
se puede producir algún traumatismo (normalmente transitorio) en los nervios que dan sensibilidad al pómulo, al labio y la
barbilla. Cuando se emplean implantes de Silicona, Medpore® o Goretex® para estas operaciones, debe estar totalmente tranquila/
o ya que todos los estudios realizados ratifican una seguridad médica total. Es importante; no obstante realizar un estudio detallado
del paciente para aconsejar cual de los materiales disponibles es el más adecuado. Implantes de silicona demasiado grandes
pueden producir reabsorción de hueso o incluso pueden producir compresión en tejidos blandos causando sufrimiento y extrusión
del implante.
No se olvide comentarnos si es Ud. fumadora, si tiene alguna enfermedad significativa o si toma alguna medicación habitualmente.
Mentón (barbilla): En esta zona es posible
suplementar un mentón pequeño con un
implante (normalmente de Silicona o de Porex)
para mejorar todo el contorno desde el labio
inferior hasta el cuello. Este mismo implante
puede mejorar el aspecto de la barbilla vista de
frente y dar más anchura si fuera preciso. El implante
se suele colocar con anestesia local por
dentro de la boca, por lo que no hay cicatrices
visibles. La operación no necesita ingreso hospitalario.
La selección del tamaño y de la forma
dependerá de sus necesidades. Es un complemento
útil para mejorar el balance facial junto
con una Rinoplastia. En algunos casos, particularmente
cuando la remodelación va a ser moderada
o ligera, es muy útil emplear la grasa del propio paciente en vez de una prótesis. El resultado es muy natural, eliminándose los
posibles efectos secundarios de las prótesis. Si desea más información sobre el implante de grasa consulte el apartado Lipoimplante.
Pómulos: En esta zona podemos resaltar el volumen o la forma mediante el empleo de implantes de silicona, Porex o, también,
mediante la grasa del propio paciente (Lipoimplante). Las dos operaciones se realizan con anestesia local y no necesitan ingreso.
En el caso de las prótesis, estas se colocan a través de incisiones realizadas dentro de la boca (no visibles) o bien aprovechando
otras incisiones como las de un lifting, una intervención de párpados, etc. También es posible realzar la zona de los pómulos y
mejillas mediante Lipoimplante.
Mandíbula: para producir mandíbulas más marcadas, anchas y fuertes en aspecto se pueden implantar prótesis diseñadas para este fin (Silicona o Porex). También se introducen por dentro de la boca para no dejar cicatrices visibles. Es posible realizar también alteraciones en determinados contornos de mandíbulas mediante injertos de grasa. No es infrecuente, sobre todo en pacientes jóvenes, realizar un modelado conjunto de mentón y mandíbula.
Otras zonas: se puede mejorar el balance en zonas como el arco de las cejas (aumentarlo o reducirlo) o el maxilar superior (mejora el balance con la nariz) o el contorno del párpado inferior para reducir los “ojos saltones”. Todas estas técnicas se pueden realizar de forma aislada, combinadas entre ellas o con otras cirugías, como una rinoplastia, un lifting de cara o cuello o una blefaroplastia(párpados).
Salvo que su operación se asocie con otro tipo de intervención más compleja, todas las operaciones descritas se realizan bajo
anestesia local y sedación y no necesitan ingreso hospitalario. Esto significa que una vez terminada podrá marcharse a su casa para
seguir las instrucciones postoperatorias. Únicamente intervenciones complejas como la implantación de varias prótesis en el mismo
paciente (particularmente las de mandíbula) se suelen realizar con anestesia general e ingreso hospitalario. Como norma general,
las incisiones para introducir los implantes estarán dentro de la boca, y por tanto deberá mantener una higiene bucal y dental exquisita
para evitar infecciones. El uso de su pasta de dientes habitual y un enjuague bucal común después de cada comida suele ser
suficiente. Después de la operación también tomará una medicación para ayudarle a controlar el dolor y la inflamación así como
un antibiótico para prevenir infecciones.
De acuerdo con la zona tratada llevará un vendaje de esparadrapo que será retirado en cinco a siete días. Será normal que la
piel de la barbilla, mandíbula, pómulos, etc., se encuentre amoratada, sensible e inflamada. Estas manifestaciones suelen desaparecer
en el plazo de unos siete a diez días. El habla será dificultosa los primeros días pero poco a poco irá normalizándose. Las suturas
se disuelven sola y no hay que retirarlas
Normalmente el paciente puede realizar una vida social normal y acudir a un trabajo sedentario sobre los siete días. No deberá
realizar ejercicios físicos violentos o deporte en unas seis semanas.
Este folleto le ofrece los conocimientos básicos sobre como puede mejorar el aspecto de su cara. Indudablemente no contestará a todas sus preguntas ya que cada paciente es un caso particular. Debido a la gran variabilidad de técnicas e implante que se pueden emplear o combinar es muy importante que en las consultas preoperatorias se realicen estudios individuales y detallados para conseguir el mejor resultado.
Dr. Juan Monreal
Médico
Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
Presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica
Miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética
Miembro de la International Society of Aesthetic Plastic Surgery
Miembro de la International Federation for Adipose Therapeutics and Science
Hospital San Rafael
C/ Serrano, 199
28036 Madrid
Paseo de la Habana, 80 -1ºI
28036 Madrid
C/ Londres, 54 - 1º D
28850 Torrejón de Ardoz
Madrid
Tlf: 91 656 05 49
http://www.drmonreal.info
http://www.rinoplastia.com.es
http://www.lipoimplante.es
| | Nosotros subscribimos los Principios del código HONcode. Compruébelo aquí. |