La Cirugía Estética Genital puede mejorar su apariencia
y su autoestima, pero no necesariamente cambiará la
apreciación que los demás tengan de Vd. Antes de decidirse
por esta cirugía piense cuidadosamente cuales son
sus expectativas y discútalas con nosotros.
El aspecto de los genitales externos masculinos ha tenido a lo largo de la historia de la
humanidad una consideración especial. No sólo ha sido considerado como órgano reproductor,
sino que también ha sido objeto de embellecimiento y modificación por causas religiosas
o meramente estéticas.
En la actualidad numerosos hombres y mujeres toman como opción terapéutica la mejora
de sus genitales externos para sentirse mejor o ganar, en ocasiones, más autoestima.
Piense, no obstante, que estos tratamientos no tienen por qué mejorar sus relaciones sexuales
habituales o ser apreciados por los demás como mejores; tampoco le tiene por qué acercar
o superar el ideal de las “medidas”. Elija esta opción si desea mejorar, no ser perfecto.
En cualquier caso estaremos a su disposición para asesorarle en su decisión.
Los candidatos ideales para someterse a algún procedimiento de cirugía genital masculina
son aquellos cuyas medidas objetivas son inferiores o muy cercanas a la normalidad.
Los pacientes con medidas superiores probablemente no obtengan los resultados deseados o
los infravaloren. Son candidatos ideales aquellos pacientes que desean mejorar no perseguir
unas medidas predeterminadas o “publicas”. Todos los tratamientos que se describen a continuación
suelen producir incrementos “limitados” y en algunas ocasiones requieren la colaboración
estrecha del paciente durante meses para conseguirlos. En ocasiones se necesitarán
varios procedimientos para conseguir un determinado resultado o medida.
Los procedimientos de cirugía genital masculina nunca
debe ser realizada en pacientes que presentan alguna infección
activa en su cuerpo, en pacientes con alteraciones de la
coagulación de la sangre o en la cicatrización de los tejidos,
en pacientes con debilidad en el sistema inmune o en pacientes
que estén diagnosticados o en tratamiento por algún
tipo de impotencia orgánica. Cualquier paciente con una
enfermedad mental en tratamiento debería esperar a la estabilización
o resolución de su estado. Pacientes con expectativas
poco realistas o perfeccionistas no deberían someterse
a estas operaciones. Algunas de estas circunstancias suponen
una contraindicación temporal, otras suponen una
contraindicación absoluta.
Para entender cómo se realizan estos procedimientos haremos un pequeño repaso a la anatomía de los genitales externos masculinos.

El alargamiento de pene puede resultar una opción
terapéutica para aquellas personas que desean una mejora
estética o funcional de su pene. Aunque muchos pacientes
recurren a este tipo de procedimientos por motivos puramente
estéticos,
también los hay
que lo solicitan por motivos funcionales, ya que un pene excesivamente pequeño puede
ocasionar relaciones sexuales dificultosas. Un tratamiento bien realizado puede proporcionar
una mejora en la autoestima, pero también puede mejorar la funcionalidad de
un órgano tan complejo.
El incremento de la longitud óptica del pene se puede realizar mediante tratamiento quirúrgico,
tratamiento no quirúrgico, eliminación de grasa del pubis o combinaciones de estos.
Un alargamiento de pene puede realizarse, entre otros, en varones cuyo pene presenta
medidas, aspecto y funcionalidad normales, en pacientes con curvaturas en el pene, en
pacientes con una verdadera hipoplasia de pene (pene poco desarrollado), en pacientes
con el llamado pene enterrado, etc.
Como norma general cualquier persona psicológicamente estable puede someterse a
este tratamiento, siempre que entienda la naturaleza y las limitaciones que posee. Un aumento del tamaño del pene puede proporcionar una mejora en la autoestima pero no necesariamente tiene que mejorar las relaciones
sociales o sexuales. Sólo en aquellos pacientes en los que un tamaño excesivamente pequeño, un aumento de tamaño puede
facilitar sus relaciones sexuales. No piense que por someterse a estos tratamientos se va a convertir en alguien “especial” o se van a
solucionar sus complejos.
Si Ud. parte de un tamaño “normal” es más aconsejable utilizar el método no quirúrgico. Si el tamaño es demasiado pequeño
puede ser aconsejable e incluso imprescindible realizar primero la sección del ligamento suspensorio.
Aunque las tendencias y los cánones de belleza actuales puedan indicarnos otra cosa, se consideran como medidas “normales”
8,5 cm de longitud y 9,56 cm de perímetro en estado de flaccidez.
Estos tratamientos deben individualizarse en cada paciente. Las consultas son imprescindibles para discutir las expectativas,
aclararlas y establecer que tratamiento o tratamientos son los más adecuados a su caso. De esta forma evitará “ilusionarse” con
expectativas poco realistas.
El método de alargamiento no quirúrgico (extensor) carece de complicaciones si se siguen estrictamente las normas de uso.
Algunos pacientes puede que no toleren el uso del aparato el número de horas necesarias o sufran ocasionalmente alguna mínima
erosión. El aparato extensor original conocido como “JES Extender” tiene el marcado CE 0503 y ha sido clasificado como Producto
Médico de clase I por las autoridades sanitarias de la Comunidad Europea.
La sección del ligamento suspensorio comparte las mismas potenciales complicaciones que cualquier intervención quirúrgica,
como infección o hematoma. Ocasionalmente se puede producir de nuevo el acortamiento del pene o una cicatrización inadecuada
de los tejidos profundos o de la piel. Como consecuencia de la operación se produce siempre una disminución de la elevación
del pene en erección; esta disminución rara vez resulta mayor de 30 grados. Como norma general no se deben producir
alteraciones en la funcionalidad (erección y penetración normales).
Alargamiento mediante extensor: Se trata de emplear un dispositivo medico conocido como extensor que se coloca externamente al pene y puede llevarse bajo la ropa. Mediante un sistema de regulación calibrado, se somete al pene a una tracción gradual y controlada. Debe utilizarse diariamente unas diez horas (en periodos de unas dos horas) durante 4 meses para conseguir su efectividad máxima. La media de alargamiento obtenido mediante este método es de 3 cm durante los tres a cuatro primeros meses (oscilando entre uno a cuatro centímetros el mínimo y el máximo); a partir del cuarto mes la ganancia mensual suele ser superior. Si este método se combina con la sección del ligamento suspensorio los resultados se multiplican.
Sección del ligamento suspensorio: Este tratamiento se puede realizar o no en combinación con el uso del extensor. Se trata de liberar y “exteriorizar” la porción del pene “oculta y sujeta” bajo el hueso del pubis. Para ello se realizan distintos tipos de incisiones: transversal de unos 3 cm, una incisión en forma de “Y” o una en forma de “T”. A través de estas incisiones se secciona el ligamento suspensorio del pene y se elimina el exceso de grasa del pubis (si existe). La operación se realiza mediante anestesia raquídea y no requiere ingreso en Hospital. Una vez pasados cinco a siete días de postoperatorio se comienza la tracción mediante el extensor, si esta está indicada y no se ha realizado engrosamiento simultáneo con lipoimplante. La sección de ligamento mediante incisión transversar necesita de extensor obligatorio en el postoperatorio ya que la piel “dificulta el avance”. Cuando se realizan incisiones en “Y” o en “T” el uso del extensor es opcional pero aconsejable si se quiere prevenir un acortamiento postoperatorio debido al reanclaje del ligamento. El inconveniente de estas incisiones es que normalmente trasladan piel con vello púbico a la raíz del pene. Es aconsejable realizar simultáneamente un engrosamiento para mejorar el aspecto final y optimizar el aumento de tamaño.
Aunque el aparato de tracción es fácil de utilizar y muchas veces es el propio paciente el que
lo regula, es aconsejable llevar un control médico para establecer posibles modificaciones sobre
las pautas de alargamiento. Si lo emplea correctamente puede ganar al menos tres centímetros
en tres o cuatro meses. El rango suele encontrarse entre 1 a 5 centímetros.
El alargamiento quirúrgico es una intervención poco dolorosa en el postoperatorio, no obstante
dada su delicadeza es aconsejable tener aproximadamente una semana de reposo para asegurar
una evolución favorable. La cicatriz queda oculta en el vello del pubis y no suele ser
visible. En el postoperatorio es muy aconsejable, aunque no obligatorio, el empleo del extensor para evitar el acortamiento
del pene debido a la cicatrización y para multiplicar los resultados del alargamiento. Cuando es necesaria una incisión en “Y o en T” o se
ha realizado simultáneamente un engrosamiento normalmente se difiere el uso del extensor
entre dos y cuatro semanas después de la operación. El tratamiento quirúrgico, empleado de forma
aislada, no consigue normalmente elongaciones mayores de 1,5 - 3 cm centímetros.
En determinadas ocasiones es aconsejable aumentar simultáneamente todas las dimensiones
del pene por lo que suele ser necesario realizar la sección del ligamento, un engrosamiento
simultáneo y el uso del extensor.
El engrosamiento de pene es una opción quirúrgica que tiene como finalidad aumentar el perímetro del pene tanto en flacidez como en erección. El aumento de volumen del pene se consigue aumentando los tejidos que se localizan debajo de la piel. El órgano eréctil del pene (el que produce que el pene aumente o disminuya de volumen de forma natural) y el glande no sufren ninguna transformación.
Un engrosamiento de pene puede mejorar su apariencia y su autoestima, pero no necesariamente
cambiará la apreciación que los demás tengan de Ud. ni tiene por qué mejorar sus
relaciones sexuales. Antes de decidirse por este tipo de cirugía piense cuidadosamente en sus
expectativas y discútalas con nosotros.
Los mejores candidatos para un engrosamiento de pene son aquellas personas que, teniendo unas dimensiones de pene cercanas
a la normalidad o incluso superiores a la normalidad, desean un pene de mayor grosor (mayor diámetro). Los penes excesivamente
pequeños o los penes “enterrados” no son buenas indicaciones para esta operación.
Las dimensiones actuales de su pene nos indicaran cual es el aumento “recomendado”, ya que un engrosamiento excesivo podría
causar anomalías en el deslizamiento de la piel del pene.
Tenga presente que este procedimiento no tiene por que proporcionarle mejores relaciones con los demás.
Los engrosamientos de pene están considerados como intervenciones quirúrgicas seguras y con un índice bajo de complicaciones,
siempre y cuando esté realizada con los medios adecuados y por personas cualificadas. No obstante debe saber que no está
exento de los riesgos inherentes a cualquier intervención quirúrgica y de complicaciones propias de este procedimiento. La infección
de las heridas o el sangrado excesivo son complicaciones raras que ocurren en menos del 1% de los pacientes. El sangrado
excesivo o la presencia de grandes hematomas ocurren generalmente en casos en los que el paciente toma o ha tomado determinados
tipos de medicamentos antes de la operación (como Aspirina).
En relación con el relleno de grasa (Lipoimplante) podrían aparecer zonas de fibrosis grasa que se notan como nódulos pequeños;
excepcionalmente podría ocurrir un desplazamiento de la grasa injertada de su lugar original o un “prendimiento” de grasa
irregular, escaso o nulo.
En relación con los injertos de dermis-grasa o dermis acelular, el prendimiento podría ser también inferior al esperado, podría
producirse un desplazamiento del injerto o problemas de cicatrización en la zona donante o receptora del injerto.
Aunque no están descritos casos de impotencia después de estas intervenciones, esta siempre es posible cuando se realiza cualquier
tipo de cirugía en los genitales externos.
El resto de complicaciones, incluyendo las derivadas de la administración de anestésicos, son las comunes a la practica de otras
intervenciones quirúrgicas.
Tenga en cuenta que todas estas eventualidades son infrecuentes y en muchas ocasiones no ensombrecen el resultado final del
tratamiento.
Las consultas preoperatorias son muy importantes ya que en ellas se evalúan la cantidad de grasa, dermis-grasa o número de
láminas de dermis acelular necesarios, la elasticidad de la piel y la localización de las incisiones.
En pacientes no circuncidados los engrosamientos se planean y se realizan para mejorar la estética con la piel del prepucio
cubriendo el glande.
Lipoimplante: Conocido generalmente como lipofilling. Se realiza con
anestesia local y consiste en extraer primero la grasa de zonas como el abdomen
o los “michelines” mediante Liposucción. Esta grasa es procesada adecuadamente
y posteriormente inyectada debajo de la piel del pene desde la raíz del
mismo. La grasa se reparte en toda la longitud del pene salvo por su zona ventral
(la que está en contacto con los testículos) y en la piel del prepucio. Con esta
técnica se cubren las 3/4 partes de la circunferencia del pene y se consigue un
aumento promedio en el perímetro de 1 cm a 1,5 cm. Se debe esperar un mínimo de 3 a 4 meses para evaluar resultados y repetir más inyecciones si se desean aumentos
de perímetro mayores.
Como resultado del engrosamiento, en pacientes no circuncidados,los pliegues de piel resultantes del desplazamiento del prepucio
(para descubrir el glande) serán más gruesos. Este tratamiento está pensado para incrementar el perímetro del pene en flaccidez y con la piel del prepucio avanzada. Las ganancias en erección son muy variadas aunque nunca suelen igualar las producidas en flaccidez debido a que la erección expande la grasa y afina su espesor. Este procedimiento puede realizarse a la vez que un alargamiento.
Injerto Dermograso: Se realiza con anestesia epidural o raquídea y consiste en “forrar” las 3/4 partes o todo el perímetro
del pene con un injerto compuesto de dermis y grasa. La porción de dermis+grasa necesaria se suele obtener de los glúteos en la
porción inmediatamente superior a los pliegues glúteos. Esta extracción deja una cicatriz que suele quedar escondida en dichos
pliegues y que con el tiempo pasa desapercibida si la cicatrización es correcta. La porción de dermis+grasa obtenida se utiliza para
forrar el perímetro del pene colocándolo bajo la piel. A esta zona se accede a través de la piel del prepucio si no hay circuncisión, o a través de la zona de piel sobrante si hay circuncisión. En ambos casos la cicatriz queda oculta. En ocasiones puede ser necesaria
una segunda incisión a nivel de la raíz del pene para mejorar la colocación del injerto. Aunque no es obligatorio, si el paciente no
está circuncidado se recomienda realizar circuncisión en la misma operación para mejorar el resultado estético y funcional. Con
este procedimiento se consiguen engrosamientos más naturales y predecibles y porcentajes de prendimiento mayores que con el
Lipofilling. Exige, no obstante, un compromiso de colaboración muy importante por parte del paciente en el postoperatorio.
Dermis acelular: El procedimiento emplea como material de relleno unas láminas de dermis (capa de soporte de la piel) porcina o de donantes a la cual se le ha desprovisto de todo tipo de células y sustancia intercelular, quedando exclusivamente el componente de fibras de colágeno. La implantación se realiza del mismo modo que con los injertos dermograsos, con la ventaja adicional de no crear cicatrices extras al no haber zona donante. Aunque no es obligatorio, si el paciente no está circuncidado se recomienda realizar circuncisión en la misma operación para mejorar el resultado estético y funcional y evitar complicaciones. Este procedimiento es muy útil y con buenos resultados, probablemente superiores a los el injerto dermograso y el lipoimplante, pero es relativamente novedoso. Aunque el engrosamiento final depende del número de láminas injertadas, no es aconsejable implantar más de tres. Este procedimiento puede realizarse simultáneamente a una sección de ligamento para ganar longitud y con el uso de extensor.
Colgajos de grasa suprapubica: En casos seleccionados se pueden realizar colgajos de grasa púbica-abdominal para trasladarlos hasta el pene. Tiene como ventajas sobre los injertos de grasa, dermis-grasa o dermis acelular, que no tiene que prender puesto que va irrigado directamente con su propia sangre; también es posible dar algo más de grosor. La desventaja es que tiene que existir un adecuado espesor de grasa en la zona para que sea útil y no deje secuelas en la zona donante. Este procedimiento es compatible con la sección de ligamento ssuspensorio para dar longitud y con el uso de extensor.
Todos los procedimientos pueden realizarse de forma ambulatoria (no necesitan ingreso en Hospital). Una vez terminada la
operación, y si se encuentra bien, será dado de alta. Deberá tomar una medicación analgésica y un antibiótico y podrá comer
normalmente. Deberá mantener una abstinencia sexual completa durante un mes aproximadamente. En todos los casos es de suma
importancia un reposo adecuado para facilitar el prendimiento de los tejidos y evitar su desplazamiento. El uso de dermis acelular,
injertos y colgajos lleva usida la colocación de drenajes para evitar complicaciones.
En el caso del lipoimplante no hay vendajes en el pene mientras que en el injerto dermograso, colgajos y en dermis acelular
habrá un vendaje que deberá llevar entre 5 a 7 días. Es normal que aparezcan inflamación y moraduras en el pene y que se produzca
un endurecimiento del mismo durante algunas semanas en ambas operaciones.
En el caso del injerto dermograso es normal que las cicatrices localizadas en los pliegues glúteos estén enrojecidas durante una
temporada. Gradualmente se irán blanqueando y disimulando.
En general se trata de operaciones poco dolorosas que permiten al paciente adquirir una vida normal entre las 24 horas (lipofilling)
y los 5 a 7 días (injerto dermograso-dermis acelular, colgajos). Si piensa complementar esta operación con algún procedimiento
de alargamiento, deberá esperar, al menos, un mes y medio.
Z-plastia en la base del pene: Para aumentar “ópticamente” la longitud del pene en erección, es posible mejorar la membrana
que en la base de algunos penes se forma entre este y los testículos. La realización de plastias cutáneas en esta zona elimina
la membrana y agudiza el angulo entre pene y testículos aumentando la longitud “óptica”. La cicatriz queda oculta en el pliegue.
Esta operación puede en ocasiones hacerse simultáneamente a otros procedimientos de cirugía genital.
Lifting testicular: En ocasiones la dilatación de la bolsa testicular produce una apariencia de testículos caídos y avejentados.
En estas ocasiones se pueden realizar plastias en la piel testicular y sus cubiertaas internas para elevarlos hasta una posición más
alta. La cicatriz final queda oculta en el pliegue que existe entre los testículos y el pene.
Este folleto resume los principios básicos de los tratamientos empleados para realizar un alargamiento de pene. Debe tener
presente que para conocer sus expectativas, resolver dudas y establecer un tratamiento adecuado e individualizado son aconsejables
las consultas medicas pertinentes.
Dr. Juan Monreal
Médico
Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora
Presidente de la Asociación Española de Cirugía Estética Plástica
Miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética
Miembro de la International Society of Aesthetic Plastic Surgery
Miembro de la International Federation for Adipose Therapeutics and Science
Hospital San Rafael
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28036 Madrid
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