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Rinoplastia

Tratamiento Rinoplastia Dr. Juan Monreal

Rinoplastia

Las Rinoplastias son intervenciones quirúrgicas que tienen como finalidad mejorar el aspecto estético y/o funcional de la nariz. Cuando se asocia a la corrección del tabique nasal (dificultad respiratoria) se denomina Rinoseptoplastia. Las rinoplastias se pueden asociar a otro tipo de cirugías para mejorar el contorno de la cara.

Esta operación necesita de consultas previas y un estudio preoperatorio riguroso. Suele realizarse con anestesia general o local con sedación y normalmente no necesita ingreso hospitalario. Las incisiones clásicas se realizan en el interior de la nariz por lo que nunca son visibles. Hay incisiones externas cuando es preciso realizar una técnica abierta o estrechar la base de la nariz.

Una buena evolución permite realizar una vida normal en 2 a 3 días. La escayola nasal se retira en 7 días. Un ejercicio físico intenso puede realizarse en un mes.

En un pequeño porcentaje de pacientes que no desean una rinoplastia convencional es posible realizar un modelado nasal mediante el uso de microinjertos de tejido adiposo (Lipoimplante).

Esta entrada le ofrece de forma muy resumida los principales conceptos que sobre Rinoplastia Vd debe conocer. Si desea obtener una información más precisa puede visitar todo el contenido en este enlace.

La Rinoplastia es el tipo de intervención quirúrgica que tiene por objeto modelar la forma de la nariz. Este procedimiento puede, entre otras cosas, aumentar o reducir el tamaño de su nariz, cambiar la forma de la punta o del puente, cambiar el tamaño de los orificios nasales, corregir desviaciones, etc. Una Rinoplastia puede también ser diseñada para corregir problemas respiratorios, defectos de nacimiento o deformidades adquiridas causadas por accidentes.

Cuándo está indicada una Rinoplastia.

El mejor candidato para una Rinoplastia es aquel que quiere una mejora estética de su nariz, no una nariz “perfecta” o parecida a la de alguien. Igualmente pueden beneficiarse de una Rinoseptoplastia aquellos pacientes que presentan problemas respiratorios de origen nasal y de tipo obstructivo, asociados o no a problemas estéticos. Tenga en cuenta, no obstante, que las correcciones funcionales y las correcciones estéticas son, en ocasiones, incompatibles. Los pacientes ya operados de Rinoplastia o los que han padecido traumatismos nasales severos suponen un reto especial a tratar mediante Rinoplastia. Este procedimiento puede ayudarle a tener una mejor autoestima, pero no necesariamente cambiará la actitud de los demás hacia Ud. No debe pensar que una rinoplastia le va a ofrecer una imagen perfecta o una mejor relación con los demás. Rara vez una Rinoplastia adecuadamente realizada cambiará su rostro de forma significativa.

Cuándo está contraindicada una Rinoplastia.

Una Rinoplastia nunca debe ser realizada en pacientes que presentan alguna infección activa en su cuerpo, en pacientes con alteraciones de la coagulación de la sangre o en la cicatrización de los tejidos, en pacientes con debilidad en el sistema inmune o en pacientes que están o pudieran estar embarazadas.  Cualquier paciente con una enfermedad mental en tratamiento debería esperar a la estabilización o resolución de su estado. Pacientes con expectativas poco realistas o perfeccionistas no deberían someterse a una Rinoplastia. Algunas de estas circunstancias suponen una contraindicación temporal, otras suponen una contraindicación absoluta.

Riesgos e incertidumbres.

Una Rinoplastia es un procedimiento quirúrgico seguro y con un alto indice de satisfacción si está realizado por un Cirujano Plástico cualificado. No obstante, siempre existe la posibilidad de resultados no deseados o complicaciones que, aunque raras y leves, pueden aparecer. De suma importancia es comunicar cualquier medicación que el paciente tome o haya tomado recientemente así como cualquier condición médica por banal que pueda resultar. Los cuidados postoperatorios son igualmente importantes ya que en ocasiones, por banales que parezcan, su incumplimiento puede conducir a pequeñas irregularidades, desviaciones u otras anomalías fácilmente evitables.

Puede existir infección o sangrado mayor del habitual, puede existir una reacción anómala a la anestesia (1 de cada 6.000 a 12.000 casos) o pueden aparecer pequeñas venitas es la piel de la nariz que generalmente son transitorias. Gran parte de estos riesgos se pueden evitar siguiendo cuidadosamente los consejos que le demos antes y después de la operación. Debido a que la estructura básica de la nariz es rígida (hueso) o semirígida (cartílagos) podrían quedar pequeñas esquirlas óseas o cartilaginosas desprendidas que causasen pequeños defectos de contorno una vez que la nariz se ha desinflamado. Según el defecto acaecido será necesario o no algún pequeño retoque. Una inflamación exagerada, particularmente en pacientes con piel gruesa, podría modificar el resultado final debido a que la desinflamación incompleta alterará los volúmenes finales.

Como norma general las heridas estarán por dentro de la nariz y no serán visibles en ningún momento. Solo si es necesario estrechar los orificios nasales o si se precisa emplear la técnica “abierta” quedarán cicatrices imperceptibles en la base de la nariz y en la columela. No obstante cualquiera de estas cicatrices podría cursar con una maduración anómala que necesitase tratamientos adicionales.

La aparición de perforaciones en el septum (tabique nasal) puede ocurrir cuando se opera este para corregir problemas respiratorios o cuando se necesita cartílago para injertar y se emplea el tabique como zona donante. Las perforaciones septales deben ser corregidas si producen alteraciones respiratorias significativas.

Aunque no se debe enumerar como complicación debe saber que aproximadamente uno de cada diez casos necesita un pequeño procedimiento de retoque posterior debido a pequeñas asimetrías o irregularidades. Esta situación es impredecible en prácticamente todos los casos.

La comunicación con el paciente, previa a la operación, es de suma importancia para aclarar el objetivo estético que se busca de forma que el resultado final sea el perseguido y la satisfacción del paciente total. Es importante hacer notar que hay resultados que no se pueden obtener, son poco realistas o son perjudiciales para la funcionalidad de la nariz por lo que deberán ser discutidos a fondo con el paciente antes de operar.

Preparando la cirugía.

Una Rinoplastia es un procedimiento muy individualizado por que cada nariz tiene una estructura diferente y por que pertenece a una cara con unos rasgos únicos. Esto quiere decir que existe una gran variabilidad entre las personas en cuanto a la forma y volúmenes de la cara, la forma y la estructura de la nariz, el tipo de piel, problemas respiratorios añadidos, etc. Como consecuencia cada paciente tiene unas necesidades y por tanto necesita un tipo de cirugía distinto. Tenga en cuenta que el tamaño y localización de los pómulos, el mentón o la mandíbula determinan siempre el “tamaño” aparente y la forma de la nariz por lo que en ocasiones el paciente se beneficiará de algún tipo de perfiloplastia (cirugía del perfil facial) que mejorará el resultado global. Como podrá entender todo lo dicho hasta este momento es especialmente trascendente cuando se trata de realizar una Rinoplastia en una mujer o en un hombre ya que los cánones y las proporciones varían considerablemente entre los dos sexos. Consulte estas entradas para obtener mas información sobre como preparamos una Rinoplastia.

Es muy importante que siga todas nuestras instrucciones y que no dude en comentarnos cualquier duda que tenga en cuanto a una medicación, una enfermedad o un habito (como fumar). De vital importancia será también detectar cualquier defecto de función respiratoria que pueda ser corregido simultáneamente.

Como se realiza una Rinoplastia.

Galeria Rinoplastia Cerrada - Dr. Juan Monreal

Galeria Rinoplastia Cerrada – Dr. Juan Monreal

Una Rinoplastia se puede realizar con anestesia local o con anestesia general dependiendo de la técnica que haya que emplear y de la extensión de la operación. Independientemente de esto, generalmente se trata de un procedimiento ambulatorio que sólo en casos determinados por su complejidad o duración necesita ingreso hospitalario.

Una Rinoplastia se basa principalmente en “esculpir” el armazón de hueso y cartílago que se encuentra bajo la piel de la nariz. Este proceso de escultura supone en ocasiones reducir el tamaño de huesos o cartílagos, modificar su forma o aumentarlos de tamaño según el caso. Pretender obtener una nariz excesivamente pequeña, además de ser anatómica y funcionalmente poco aconsejable, suele ser estéticamente poco satisfactorio. Muchas de las Rinoplastias secundarias que se practican se operan debido a resecciones “excesivas” de huesos o cartílagos.

Tanto las Rinoplastias como las Rinoseptoplastias se realizan a través de incisiones que se encuentran en el interior de la nariz y que, por tanto, dejan cicatrices no visibles. Si su nariz es “difícil” o se necesita visualizar totalmente todas las estructuras internas, es posible que se necesite realizar una incisión en la piel que separa los orificios nasales (conocido como columela); es lo que se conoce como técnica abierta. Solo en este caso y cuando es necesario estrechar las alas de la nariz quedan cicatrices, prácticamente imperceptibles en poco tiempo.

Los cambios producidos en el dorso (como la eliminación de la jiba) y en la punta nasal (como el afinamiento o la elevación), buscarán la armonía de los contornos de la nariz al mismo tiempo que la armonía facial.  Los cartílagos de la punta se remodelan de diferentes formas (raspado, resección, sutura) para conseguir la forma, proyección y elevación adecuados. Los cartílagos del dorso nasal junto con los huesos deberán ser rebajados o elevados para conseguir que sea recto o levemente convexo, según los casos, de forma que la caída desde la ceja hasta la punta forme un línea continua sin interrupciones. Si el dorso ha sido rebajado de forma significativa se producirá un ensanchamiento nasal que deberá ser corregido. Esta corrección se consigue habitualmente realizando osteotomías (cortes ) laterales en los laterales de los huesos de la nariz que permiten estrecharla proporcionalmente. Para refinar finalmente la forma y proporciones de la nariz puede llegar a ser necesario, en un pequeño porcentaje de casos, la colocación de injertos de cartílago y/o hueso en zonas estratégicas. Estos injertos suelen obtenerse de los fragmentos previamente resecados que se reutilizan para este fin. Otras veces se aprovechan los cartílagos provenientes de la septoplastia realizada con fines funcionales.  Simultáneamente puede ser realizada la corrección de cualquier anomalía que produzca dificultad respiratoria como las desviaciones del tabique nasal o las alteraciones de válvulas y cornetes.

Una vez terminada la operación, se coloca una escayola en el dorso de la nariz y unos tapones  dentro de los orificios nasales. Si no se ha tratado el dorso no será necesaria escayola. Cualquier cirugía realizada sobre el tabique septal necesitará llevar los tapones al menos 24 horas.

Es posible que en el estudio preoperatorio se la haya aconsejado algún tipo de perfiloplastia (modificación del perfil facial) para armonizar los rasgos faciales y mejorar el resultado final. Entre las opciones más frecuentemente añadidas a una Rinoplastia está la Mentoplastia o Mandibulomentoplastia con prótesis o Lipoimplante. También puede añadirse el tratamiento de los pómulos o de las bolsas grasas de Bichat. Estas bolsas se eliminan parcialmente desde dentro de la boca y mejoran el contorno facial resaltando los pómulos mediante el adelgazamiento de las mejillas. Encontrará información más detallada en los folletos correspondientes.

El postoperatorio.

postoperatorio rinoplastia - Dr. Juan Monreal

postoperatorio rinoplastia – Dr. Juan Monreal

En el postoperatorio los analgésicos que se le recomienden controlaran las molestias que puedan surgir; habitualmente son leves y duran unas cuarenta y ocho horas. Durante las siguientes 24 horas a la operación es recomendable estar en reposo para controlar mejor las molestias y evitar sangrados molestos. Notará la aparición de moraduras e inflamación al rededor de los ojos. Esto es normal y puede aumentar en los días siguientes; no debe alarmarse. A partir de las cuarenta y ocho horas estos fenómenos suelen ir mejorando gradualmente hasta desaparecer en unos siete a diez días.  Los tapones de la nariz se retiran en un tiempo variable; generalmente en las primeras 24 horas salvo que se haya corregido el tabique en cuyo caso se suelen dejar dos días. La escayola se retira en unos siete días.  En la mayoría de los casos el paciente puede realizar trabajos sedentarios después de 48 horas. No deberá llevar gafas, realizar ejercicios violentos o sonarse la nariz en aproximadamente un mes. Deberá evitar el sol o los Rayos UVA por un periodo mínimo de tres meses y usar filtros adecuados.

En aproximadamente diez a catorce días habrán desaparecido las moraduras y gran parte de la inflamación,y su aspecto será prácticamente normal. Podrá mantener su higiene facial habitual y emplear cremas hidratantes para mejorar el aspecto de la piel. Deberá tener en cuenta que, según el “cambio” que se haya producido en su nariz, pueden pasar más de cuatro meses (en ocasiones un año) hasta ver el resultado final. Cuando esto ocurre la punta de la nariz quedará completamente blanda y los perfiles perfectamente definidos. La inflamación que de forma natural ocurre en el interior de la nariz y que será algo mayor si se ha realizado cirugía funcional, producirá una pequeña dificultad respiratoria transitoria que se resolverá al ir desapareciendo la inflamación.

La Rinoplastia secundaria y postraumática.

Las Rinoplastias secundaria y postraumática suponen un reto diferente al de una Rinoplastia primaria. Aunque las estructuras nasales básicas continúan existiendo, estas se encontrarán ,en mayor o menor medida, alteradas por el traumatismo, la cicatrización y la/s cirugías previas. Así como en la exploración previa a una Rinoplastia primaria es posible determinar con bastante exactitud cual es la disposición y calidad de las estructuras, en una Rinoplastia secundaria puede ser difícil realizar estas valoraciones.

La valoración de una Rinoplastia secundaria o postraumática debe ser especialmente intensiva ya que en ella determinaremos la situación de las estructuras anatómicas que quedan, su cantidad, su calidad, la cantidad de tejido cicatricial presente y la posibilidad de necesitar cartílago y/o hueso suplementarios (injertos) para complementar estructuras defectuosas o insuficientes.

En ocasiones una Rinoplastia secundaria o postraumática no precisa de aporte de tejidos (hueso o cartílago), siendo suficiente la manipulación juiciosa y delicada de los existentes para lograr los objetivos previstos.  No obstante, en muchas ocasiones es necesario el aporte de fascia, hueso y/o cartílago para suplir los tejidos existentes que pueden estar dañados, ausentes o presentar escasa consistencia. Las fuentes habituales de cartílago para estos fines se suelen obtener del tabique nasal (el que separa las dos fosas nasales), de las orejas o de una costilla. La fuente de hueso más usada es el hueso craneal, de la cadera o la costilla.  Aunque no es lo más aconsejable, en ocasiones se debe recurrir a materiales sintéticos como el Porex® o la Silicona.

Salvo raras excepciones una Rinoplastia secundaria o postraumática se realiza bajo anestesia general y precisa ingreso Hospitalario. El tiempo quirúrgico puede ser muy corto o considerablemente largo según la dificultad de cada caso. Una vez obtenido el material de injerto necesario se procederá a la remodelación de las estructuras existentes (si procede) y al modelado de los injertos para obtener la forma deseada. Un aspecto muy importante en las Rinoplastias secundarias, y que puede determinar el resultado final, es la calidad de la piel y la cantidad de cicatriz existente bajo la misma. En condiciones normales después de una rinoplastia se deposita cierto grado de cicatriz bajo la piel que unido a la consistencia previa de la misma (fina, normal, gruesa) puede determinar que sea fácil, difícil o imposible obtener determinados resultados estéticos.  La piel gruesa normalmente ocultará cualquier refinamiento, acumulará más inflamación durante más tiempo y deposita mayor cantidad de cicatriz.

El paciente que se someta a una Rinoplastia secundaria o postraumática es necesario que comprenda que no se trata de una intervención sencilla calificable como “retoque”, que es muy importante una exploración exhaustiva y completa para poder trasmitir al paciente que aspectos podrán ser mejorados y cuales no y, en definitiva, que grado de mejora estética y/o funcional podrá ser obtenido en cada caso.

Rinoplastia sin cirugía.

En casos muy concretos en los que existen mínimos defectos en el dorso de la nariz, en la forma de la punta o en su inclinación es posible realizar pequeñas infiltraciones que camuflen los defectos sin necesidad de intervención quirúrgica. Debido a que la nariz no tolera bien la presencia de materiales extraños y que en muchas ocasiones produce, en su presencia, malas cicatrizaciones, deformidades y extrusiones; siempre es mejor usar materiales biológicos como el cartílago.

Cuando se decide realizar una Rinoplastia sin cirugía no es aconsejable emplear materiales sintéticos permanentes ya que pueden causar efectos indeseados a corto, medio y largo plazo, en ocasiones severos y permanentes. Lo ideal es emplear materiales reabsorbibles que con el paso de los meses desaparecen sin dejar rastro. En su defecto también es posible emplear tejido graso del propio paciente para estos fines. Su ventaja es que nunca causará rechazos y su durabilidad es muy superior.

Cualquier Rinoplastia sin cirugía suele realizarse bajo anestesia local, en la propia consulta y no precisa vendajes o ingreso hospitalario. Hay que tener en cuenta que los resultados que pueden obtenerse nunca son comparables a los de una Rinoplastia convencional (con cirugía) pero si pueden ser una alternativa aceptable con sus limitaciones.

En este folleto habrá encontrado la información básica sobre cómo se realiza una Rinoplastia, cuando está indicada y que resultados pueden obtenerse con ella. No habrá contestado a todas sus preguntas ya que cada paciente requiere un tipo de operación personalizada. Tenga siempre muy presente que no siempre hay que “ver únicamente “ la nariz. Es siempre muy importante determinar cuales son las características de cada paciente para poder ofrecerle un resultado adecuado.

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